El alma de un aeroclub, o en definitiva de
cualquier institución del aire son los aviones.
Está el avión más viejo, el más nuevo,
el más querido, el más odiado.
Vamos a memorar algunas de las aeronaves
que pasaron por el Aeroclub Formosa.
PIPER J-3: Fue el primer avión
escuela que tuvo el aeroclub Formosa. Un biplaza con cabina (que posiblemente
fue el primer avión escuela cerrado), asientos en tándem (uno adelante y otro
atrás), tren de aterrizaje convencional, pero no tenía rueda de cola, sinó un
simple patín no comandable lo que hacía tremendamente difícil, sobre todo en
los días de viento, rodar este avioncito por la pista (los aviones ruedan, no
“carretean” como se dice comúnmente).
Entelado, por supuesto, como eran todos en
aquellos tiempos, tenía una característica singular (se pilotaba (o piloteaba
como más guste decir), desde el asiento de atrás, cosas del centro de
gravedad, así que en la instrucción el alumno iba en el asiento posterior y el
instructor adelante.
El J-3 estaba propulsado por un motor
Continental de 65 HP, tenía una velocidad crucero de 110 a 115 Km/h y en el
aire era un verdadero juguete, dócil y fácil de gobernar. Tenía la condición
anímica que el alumno en el primer vuelo solo, veía el asiento delantero vacío
y realmente cobraba conciencia de que estaba sin compañía, cosa que no ocurría
en los otros aviones que se pilotaban de adelante.
Las dos primeras promociones del aeroclub
Formosa se formaron en aviones J-3.
Con el tiempo talleres argentinos,
verdaderos artesanos de la aviación, modificaron los J-3 y los transformaron en
PA-11. Pero esa es otra historia.
PIPER PA-11: En el año 1947 el
aeroclub Formosa, recibió dos flamantes unidades escuela, los afamados Piper
PA-11, el avión que más pilotos formó en la Argentina y tal vez en el mundo
entero.
En realidad el PA-11 era el hermano mayor
del J-3, que tenía el tanque de combustible en uno de los planos (el J-3 lo
tenía en el tramo delantero del fuselaje) y una autonomía de 4 horas de vuelo
contra 2:45 del J-3.
El PA-11 se pilotaba de adelante y su
velocidad crucero era de 120 Km/h y de “pérdida” (velocidad a la cual los
comandos no responden y la aeronave se precipita por su propio peso) era de 90
Km/h, pero concedía márgenes inimaginables que lo hacían un “gran
perdonador”. Sin embargo el PA-11 fue un gran avión escuela porque había que
volarlo con suavidad y delicadeza y aterrizarlo con viento cruzado no era una
tarea fácil. El Aeroclub todavía tiene, es su avión más antiguo y más
querido, un viejo PA-11, matrícula LV-YLT.
REARWIND: Fue un avión de
fabricación argentina con licencia USA, que no gozó de mucha popularidad y
duró poco tiempo.
Era también un biplaza en tándem, ala
alta, tren convencional, e igualmente entelado como lo era antes.
Con su motor de 85 hp el Rearwind se
comporta decorosamente en el aire, pero su tren alto y la trompa robusta
quitaban visual por completo en el rodaje y era un suplicio llevarlo a la
cabecera o retornarlo a la línea de prueba.
Se lo llamaba pomposamente “avión de
turismo”, no era nada peligroso pero le hicieron mala fama, tanto que había
un chiste con la sigla de la firma fabricante que era I.M.P.A. – T.U.S.A. Los
pilotos sabía que IMPA quería decir algo así como Instituto Material para
Aeronáutica. Pero como nunca se supo el significado de TUSA se le asignó un
significado fúnebre “Todo Un Sarcófago Aéreo”. Lo que no se ajustaba a
ninguna realidad. Seguiremos recordando aviones volados en el aeroclub Formosa.